DUI/DRAM
“Conducir bajo el efecto” o “conducir en estado de embriaguez” es el término que se usa para describir el comportamiento que muestran algunos conductores y que está relacionado con el alcohol. Es la causa de cerca de 1/3 de todas las muertes en accidentes de tránsito en este país. Muchos de esos conductores son reincidentes y tienen el potencial de matar y/o herir, tanto a sí mismos como a conductores inocentes, pasajeros y peatones.
Cualquier persona que conduce bajo el efecto del alcohol o de otra sustancia y que causa un accidente es culpable de negligencia. Desafortunadamente, esto no es un consuelo para alguien que ha sido herido o que ha perdido a un ser querido en un accidente relacionado con el alcohol. El conductor que es convicto de “DUI” tiene la obligación de pagar por todos los daños, pero puede que no sea la única persona culpable de ser negligente. El mismo veredicto puede ser aplicado a quienes proveyeron el alcohol. Muchos estados tienen leyes para imponerle responsabilidad a las cantinas, clubes nocturnos, restaurantes y hoteles que sirven alcohol de manera inadecuada. En esos casos, se espera que los negocios sean lo suficientemente sensatos como para no servirle alcohol a personas que estén obviamente embriagadas. Más aun, cualquier persona puede ser declarada culpable de haberle servido alcohol a un conductor que, posteriormente causó un accidente, hirió o mató a otros. En algunos estados, el anfitrión de una fiesta puede ser declarado culpable si permite que un invitado que está hebrio siga bebiendo.
Si usted o un ser querido necesita asistencia legal, llame (libre de cargos) a Gonzalez & Garcia al (800) USA-1962 o llene nuestro cuestionario en línea. La consulta inicial es completamente gratis, y si acordamos manejar su caso, trabajaremos en base a honorarios de contingencia, lo que significa que nosotros sólo cobramos por nuestros servicios cuando logramos recobrar fondos monetarios. En muchos casos, hay que presentar una demanda antes de una fecha de caducidad. Esto se conoce como ley de prescripción ("statute of limitations"). No dude en llamarnos lo antes posible para asegurarse de que usted no esté renunciando a su derecho a recibir una posible indemnización.
